¿Por que saboteamos nuestro Superpoder?

Siguiendo con la idea de mi último post ¿por qué tanta gente hace todos los días cosas para las cuales no son talentosos y si hace lo que hace todo el mundo?

Tengo un amigo que, desde muy pequeño, es excelente futbolista. Probablemente fué el mejor futbolista de Chile en algún momento. Sin embargo, él estudió una carrera tradicional y hoy está infelizmente trabajando sentado 8 horas al día en una gran empresa cuando podría perfectamente estar representando a Chile en el mundial de Sudafrica.

Supongo que este tipo de decisiones se toman por las siguientes razones:

1. Más fácil: Haciendo lo hace la mayoría es fácil ya que no necesito decidir qué hacer. Además generalmente lo que hace la mayoría no es lo que mejor hacemos. Si el talento de cada uno de nosotros estuviese justamente en la actividad que desarrolla la mayoría de la gente significaría que somos todos iguales y eso no es así. Es más fácil (en el corto plazo al menos) no desarrollar un talento porque esto requiere de mucho trabajo y dedicación. Malcom Gladwell dice en su libro “Outlayers” que para desarrollar un talento a la perfección se necesitan al menos 10.000 horas de práctica (!!).

2. Más seguro: Haciendo lo que hace todo el mundo se minimizan los riesgos de tomar una mala decisión sobre qué hacer. En nuestra cabeza hay una parte del cerebro (creo que que se llama Amígdala) que justamente se preocupa de nuestra supervivencia. Es la que nos dice que arranquemos ante un peligro. La Amígdala fué muy necesaria cuando el hombre era cavernícola, ya que lo mantenía vivo. Hoy también nos sirve, pero menos, ya que el desarrollo ha estandarizado los procesos que nos rodean. Hoy necesitamos negociar, no golpear. Compramos comida, no salimos en busca de una presa. Junto con este desarrollo social el hombre tuvo un desarrollo intelectual con la formación del lóbulo frontal del cerebro. Ésta es la parte del cerebro que nos ayuda a razonar, es decir, a pensar en relaciones causa-efecto sin mediar emociones. El problema es que muchas veces seguimos usando la Amígdala más que el lóbulo frontal y tomamos decisiones que son irracionales, pero parecen seguras.

Supongamos que un niño naturalmente se siente atraido a la guitarra. Luego, aprende a tocarla en tiempo record y pasa todo el día (y noche) felizmente tocándola. Cuando ese niño crece y debe decidir a qué se dedicará el resto de su vida, probablemente la Amígdala le dirá que ni cagando se le ocurra dedicarse a la música ya que podría terminar en una esquina tocando por una propina. Además, tocar guitarra significaría encerrarse a estudiar seriamente mientras que estudiando Ingeniería él podrá pasarlo bien y hacer como que estudia duro (for the record, yo estudié ingeniería).

Creo que nosotros saboteamos nuestros Superpoderes por un rezago cerebral. El mismo rezago que nos salvó la vida alguna vez hoy nos hace infelices.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s